sábado, 28 de mayo de 2011

JACOB PISSARRO


Biografia de Camille-Jacob Pissarro            CAMILLE JACOB PISSARRO





Pintor francés, de la escuela impresionista. Debido a la guerra viaja y se refugia en Londres donde conoce la pintura de Turner, quedando gratamente impactado. Después de su primer contacto con el impresionismo, regresa a Francia a trabajar con Monet y Renoir, preocupándose por el efecto de la luz en la pintura. Su estilo puede calificarse de neoimpresionista por su gran solidez, sutileza en el color y, sobre todo, por el juego que hace de la luz con la atmósfera. Ejerció gran influencia en Cézanne, Signac y Seurat. Deben mencionarse, entre sus obras, La estación de Peruge (1871), Recolección de manzanas, Mujer bañándose, Veredas entre las coles, Muelles del Sena y sus aguafuertes de París, Avenida de la Opera (Museo de Reims) y Jardín de las Tullerías (Museo de Arte Moderno, París). De su estilo puntillista destacan Mujer en un cercado (1887, Museo de Jeu de Paume, París) y La isla Lacroix, Rouen, efecto de niebla (1888, Museo de Arte de Filadelfia). Fue también un notable grabador y litógrafo, que influyó poderosamente en el impresionismo francés y en la evolución de la pintura.


ENTRE SUS OBRAS MAS DESTACADAS

LOS TEJADOS ROJOS   





GARDENAT




VILLAGE



THE HARVEST




WATHERCOLOR



ESTO ES SOLO UNA MUESTRA DE LAS GRANDES OBRAS DE PISSARRO, SALUDOS

MONET

CLAUDE MONET

Archivo:Claude Monet 1899 Nadar.jpg


Claude Monet ( 14 DE Noviembre de 1840 en Paris. el 5 de diciembre de 1926 en Guiverni) fue un pintor frances a quien a partir de la mitad de su carrera artística se le adjudica el estilo  impresionista Sus primeras obras, hasta la mitad de la década de 1860 son de un estilo realista. Monet logró exponer algunas de estas obras en el Salon de Paris. A partir del final de la década de 1860 comenzó a pintar obras impresionistas. Un ejemplo de este período creativo es la vista del puerto de El Haver títulada la impresion del sol naciente  que le dio nombre al movimiento. Esta desviación del gusto de la época, que era marcado por las academias de arte, empeoró su situación económica. En la década de 1870 tomó parte en exposiciones de arte impresionista en las cuales también participaron Pierre Reynols y Edgar Degas Su carrera fue impulsada por el mercader de arte Ruel pero a pesar de esto su situación financiera permaneció siendo difícil hasta mediados de la década de 1890 En esta época, Monet desarrolló el concepto de la "serie" en las que un motivo es pintado con distintos grados de iluminación. Al mismo tiempo comenzó a plantar su famoso jardín ee Guiveryn que luego utilizó como motivo para sus pinturas.


Madame Monet

CUADRO




VARCAS


PUENTE



MONTE




Siempre se ha considerado a Monet como el máximo representante del ImpresionismoIndudablemente, Monet es un impresionista puro, él nunca abandonó sus planteamientos. A lo largo de su dilatada carrera, llegó a ejecutar cerca de tres mil cuadros. Su máxima preocupación es plamar la vibración cromático-lumínica en sus lienzos. En sus temas la luz engendra el color y la forma. Su retina capta hábilmente el reflejo de la luz en cualquier lugar: en una superficie acuática, en un suelo nevado o en la portada de una catedral. Sus temas preferidos son las marinas, escenas fluviales y paisajes. En su infatigable investigación de la incidencia de la luz, observa que ésta varía con el paso del tiempo, y así se producen múltiples efectos que intenta rescatar con su ágil y rápida pincelada.


IMPRESION ATARDECER
C. Monet: Impresión atardecer, 1872.


Nunca derivó hacia otras corrientes artísticas, sino que se mantuvo fiel al Impresionismo hasta su muerte. Destacan otros casos como el de Cézanne, que hace del Impresionismo un personalísimo estilo que camina por cauces diferentes. Otros pintores impresionistas pero de personalidad distinta a la de Monet son Degas y Renoir, no por ello menos importantes.



KAREN V



Monet fue un gran amante de la cultura y arte japonés. De ahí, que se construyera un jardín a la oriental, con un puente y con nenúfares. Este fue un buen lugar para refugiarse en sus últimos años. En este tiempo, un Monet casi ciego se deja "iluminar" por una luz limpia incidiendo en el agua de su estanque y en todo lo que le rodea. Ello le lleva a crear pinturas restallantes de vida, verdaderas "sinfonías cromáticas".

GUSTAV MOREAU

GUSTAV MOREAU



De lo Fantástico Visionario (IV): “Edipo y la Esfinge” de Gustave Moreau.

Cuando inicié esta sección dedicada a las representaciones de “lo fantástico” tenía claro que incluiríaAa Gusstave Moreau en ella, por ser uno de mis artistas favoritos y también por haber sido polémico en su tiempo por sus temas poco habituales. Su mundo está poblado de seres y criaturas fascinantes con una cierta predilección por lo monstruoso y la belleza de lo extraño. Entre sus galerías de Salomés, jóvenes andróginos, unicornios y demás bestias se me hizo difícil escoger sólo uno entre ellos, al final me decidí por este “Edipo y la Esfinge” aunque con pena por haber dejado fuera al resto de prodigios e invenciones bárbaras:
Moreau presentó “Edipo y la Esfinge” en el Salón parisino de 1864, representando en el óleo el enfrentamiento entre el joven tebano y el monstruo de cabeza femeninade quien nadie lograba escapar vivo a sus enigmas.
El famoso acertijo (¿qué ser es el que anda de mañana a cuatro pies, a mediodía con dos y por la noche con tres?), fue resuelto correctamente por Edipo tras lo cual la esfinge, furibunda, se suicidó, salvándose así Tebas de su yugo. Como consecuencia, Edipo fue nombrado rey casándose con la viuda de Layo, Yocasta, su madre… pero esta historia ya la conocen bien, el señor Freud se encargó de hacerla célebre.
El cuadro expone la atracción magnética entre sus miradas, la dominación del viajero sobre la esfinge alada, todo ello con una fuerte carga sensual, con la esfinge encaramada a su cuerpo, acariciando con sus garras el muslo de Edipo, traspasando la distancia permitida entre el hombre y la bestia.
Los parisinos que se acercaron ese año al salón quedaron hechizados por la extraña perversidad de la obra, pero también un poco escandalizados. Edouard Schuré le dedicó estas líneas en su libro “Précurseurs et révoltes” de 1904:
“Apoyado en su lanza, la espalda en la roca, un pie al borde del abismo, el atleta pensador, delgado y musculoso, está en coloquio con la Esfinge. Pues es una Esfinge hembra la que ha concebido la leyenda tebana. Se ha subido a él. Sus garras traseras se enganchan a sus muslos, sus garras delanteras surcan su pecho. Su grupa de leona se arquea, sus dos alas se yerguen, su seno de mujer apunta al corazón del héroe, y su perfil fugitivo, irónico, agresivo, le interroga, le plantea la cuestión. Lleva una corona. Pues, desde tiempos inmemoriales, la Naturaleza temible, seductora, insondable, es la reina del hombre. De todos aquellos a los que ha dicho “¿cuál es la palabra de mi enigma?”, nadie ha sabido responder. A todos les ha destrozado y han caído al abismo. Pero Edipo, a su máscara terrible, a su mirada aguda, responde: “¡La palabra de tu enigma es el hombre, soy yo! Yo te llevo en mí mismo con un dios además: mi conciencia y mi voluntad. Con este dios te mido desde la grupa a la cabellera y desde los ojos al fondo de las entrañas.
Y la Esfinge, vencida por el Hombre, no tiene más que arrojarse a su abismo. Así la Naturaleza, penetrada en la jerarquía de sus fuerzas, es vencida por el Hombre que la resume y la sobrepasa con el pensamiento. He aquí lo que dice Edipo de Moreau con la limpidez incisiva de un bajorrelieve antiguo”.
La interpretación de Schuré es en clave psicológica, viendo en la Esfinge el reflejo del espejo de Narciso, el monstruo con el que se enfrenta el hombre al mirarse de frente y su propio enigma. Lo cierto es que este tema de la Esfinge obsesionó a Moreau durante toda su carrera, fue uno de las más recurrentes en su producción: “Edipo viajero”, “Mujer en una gruta”, “Esfinge roja”… Tal vez sabía que podía vencerla, adivinando la pregunta que se escapaba de sus labios de fresa, pero saberse vencedor no le hace a uno feliz.



Simbolismo. Pintura Simbolista

Simbolismo de Gustave MoreauEl término simbolista procede del ámbito literario. El primero en utilizarlo fue el poeta Jean Moréas en 1885 en su "Manifiesto Simbolista" y posteriormente se aplicó a la nueva pintura ya que las intenciones de los poetas y los pintores eran semejantes.

El Simbolismo es un movimiento literario y de artes plásticas que se originó en Francia en la década de 1880, paralelo al post-impresionismo, y que surgió como reacción al enfoque realista implícito en el Impresionismo. Tanto el Impresionismo, como el idealismo y el naturalismo académico se habían identificado con los problemas contemporáneos, políticos, morales e intelectuales. Los artistas de 1885 disgustados por la incapacidad de la sociedad para resolver estos problemas buscaron nuevos valores basados en lo espiritual. Desean crear una pintura no supeditada a la realidad de su momento, rechazan lo que trae consigo la vida diaria, la aglomeración, la actividad industrial y la degradación.

Se va creando un estado de decepción frente al positivismo y cientifismo imperante y se descubre una realidad más allá de lo empírico. A esto contribuye Schopenhauer, que en su oposición al positivismo, insiste en que el mundo visible es mera apariencia y que sólo adquiere importancia cuando somos conscientes de que a través de él se expresa la verdad eterna.

Él defiende no el pintar el objeto en sí mismo, sino para trascender a otros ámbitos a través de la intuición y la contemplación.

Los simbolistas consideran que la obra de arte equivale a una emoción provocada por la experiencia. Tratan de exteriorizar una idea, de analizar el yo. Les interesa la capacidad de sugerir, de establecer correspondencias entre los objetos y las sensaciones, el misterio, el ocultismo. Sienten la necesidad de expresar una realidad distinta a lo tangible y tienden hacia la espiritualidad. El símbolo se convierte en su instrumento de comunicación decantándose por figuras que trascienden lo material y son signos de mundos ideales y raros. Hay una inclinación hacia lo sobrenatural, lo que no se ve, hacia el mundo de las sombras.

La revelación de Freud acerca de la vida de los sueños y la existencia de una parte irracional en lo humano es aplicada al programa simbolista reivindicando la búsqueda interior.

Cultivarán el subjetivismo, el antirracionalismo y aflorará el interés por el cristianismo y las tradiciones diversas. Estudian la ambigüedad, la belleza hermafrodita, lo andrógino, la mujer fatal que destroza cuando ama, lo femenino devorador. La mujer brota del mundo del inconsciente y para huir de la realidad adopta forma de esfinge, de sirena, de araña o de genio alado. Los seres que aparecen en ese mundo de sueño serán incorpóreos.

Prestan especial atención a la forma, pero la ponen al servicio de unos ideales que van más allá de la pura apariencia. Plasman sus sueños y fantasías por medio de la alusión al símbolo y a una rica ornamentación. A veces utilizan colores fuertes para resaltar el sentido onírico de lo sobrenatural. Puede decirse que es una pintura de ideas, sintética, subjetiva y decorativa. Los precursores de esta nueva pintura son Gustave Moreau, Puvis de Chavannes y Odilon Redon.

Gustave Moreau (1826-1898)

Se le puede considerar el precursor del Simbolismo. Se caracteriza por un lenguaje formal de extraordinaria riqueza ornamental y cromática. Trabajó el pigmento con texturas muy gruesas, por lo que la superficie resulta irregular. El mundo de Moreau está poblado de adolescentes andróginos, mujeres fascinantes y perversas y personajes extraídos de la Historia Sagrada que se convierten en eres humanos o mitos clásicos.

En La aparición narra la aparición de la cabeza de San Juan Bautista a Salomé. Es una obra de contenido religioso, sin embargo, la figura femenina posee una gran sensualidad y representa a la mujer fatal.

Simbolismo. Gustave Moreau

En Edipo y la esfinge introduce un mundo mitológico lleno de significados, se pegunta por la esencia humana. Otras obras son Piedad, Orfeo, Hércules y la Hidra de Lerna, La danza de Salomé, Los unicornios.

Puvis de Chavannes ( 1824-1898)

Es el más clásico, las ideas que quiere plasmar se mueven dentro de lo equilibrado, lo tranquilo. La mayor parte de su obra son grandes murales para edificios públicos, hechos al óleo y no a fresco, lo que le obligó a suprimir la tercera dimensión.

Su énfasis sobre lo plano le llevó a las más atrevidas distorsiones, tanto en perspectiva como en la figura. En la década de 1870 realiza La esperanza, el título ya indica que no se trata de una simple imagen, sino de una idea. Es un personaje asequible, examinado de forma académica, pero al servicio de una idea. Simboliza la paz y la esperanza con un tema de guerra franco prusiana.

Puvis de Chavannes. Pintura simbolista

En Visión antigua vuelve al mundo mitológico, de ninfas, muestra una naturaleza irreal, idealizada. Transmite paz y sosiego. En El verano mantiene la misma idea, figuras inertes al servicio de la idea de calma, relax.

Odilon Redon (1840-1919)

El interés por el inconsciente, lo onírico y lo fantástico se hace patente en su temática. Su obra se puede dividir en dos partes, una en blanco y negro y otra en color. Para él, el negro era el príncipe de los colores. La araña sonriente, El sueño acaba con la muerte o El ojo como un globo extraño se dirige hacia el infinito son algunos ejemplos. Esta última es un precedente claro del surrealismo. El tema del ojo permite la conexión con los surrealistas, aunque también es una actitud simbolista. En sus litografías aparecen metáforas a obras de escritores como Edgar Alan Poe, Baudelaire o Flauvert.

Pintura de Odilon Redon

A partir de 1895 surge el color en numerosas pinturas al óleo y pastel. Su obra se hace más brillante y alegre y aparece el estudio de las flores. Por ejemplo, Ofelia entre las flores, Cíclope u Orfeo.

El simbolismo no puede definirse como un estilo unitario, sino como un conglomerado de encuentros pictóricos individuales que supera nacionalidades y límites cronológicos. En esta línea podemos encontrar figuras tan dispares como Van Gogh, Gaugain, Klimt o Munch. El simbolismo derivará en una aplicación bella y cotidiana de profunda raigambre en el arte europeo de finales del S. XIX y principios del S. XX, el Art Nouveau.

PICASSO

Figura excepcional como artista y como hombre, Picasso fue protagonista y creador inimitable de las diversas corrientes que revolucionaron las artes plásticas del siglo XX, desde el cubismo hasta la escultura neofigurativa, del grabado o el aguafuerte a la cerámica artesanal o a la escenografía para ballets. Su obra inmensa en número, en variedad y en talento, se extiende a lo largo de más de setenta y cinco años de actividad creadora, que el pintor compaginó sabiamente con el amor, la política, la amistad y un exultante y contagioso goce de la vida.

Pablo Picasso
Famoso desde la juventud, admirado y solicitado por los célebres y poderosos, fue esencialmente un español sencillo, saludable y generoso, dotado de una formidable capacidad de trabajo, enamorado de los barrios bohemios de París, del sol del Mediterráneo, de los toros, de la gente sencilla y de las mujeres hermosas, afición que cultivó sin desmayo.
Pablo Diego José Ruiz Picasso, conocido luego por su segundo apellido, nació el 25 de octubre de 1881, en el n.º 36 de la plaza de la Merced de Málaga, como primogénito del matrimonio formado por el pintor vasco José Ruiz Blasco y la andaluza María Picasso López. El padre era profesor de dibujo en la Escuela Provincial de Artes y Oficios, conocida como Escuela San Telmo. La primera infancia de Pablo transcurrió entre las dificultades económicas de la familia y una estrecha relación entre padre e hijo, que ambos cultivaban con devoción. El niño era un escolar menos que discreto, bastante perezoso y muy distraído, pero con precoz facilidad para el dibujo, que don José estimulaba.


WOMAN 
N


En 1891 la familia se traslada a La Coruña, en cuyo Instituto da Guarda son requeridos los servicios del padre como profesor. Pablo inicia sus ensayos pictóricos, y tres años más tarde su progenitor y primer maestro le cede sus propios pinceles y caballetes, admirado ante el talento de su hijo. En 1895, Ruiz Blasco obtiene un puesto docente en la Escola d'Arts i Oficis de la Llotja de Barcelona. Pablo resuelve en un día los ejercicios de examen previstos para un mes, y es admitido en la escuela. En 1896, con sólo quince años, instala su primer taller en la calle de la Plata de la Ciudad Condal.
Dos años más tarde, obtiene una mención honorífica en la gran exposición de Madrid por su obra Ciencia y caridad, todavía de un realismo académico, en la que el padre ha servido de modelo para la figura de un médico. La distinción lo estimula a rendir oposición al curso adelantado en la Academia de San Fernando, mientras sus trabajos, influenciados por El Greco y Toulouse-Lautrec, obtienen nuevas medallas en Madrid y Málaga.
 
 
AVIGNON
 

En 1898 realiza su primera muestra individual en Els Quatre Gats de Barcelona. Finalmente, en el otoño del año 1900 hace una visita a París para ver la Exposición Universal. Allí vende tres dibujos al marchante Petrus Mañach, quien le ofrece 150 francos mensuales por toda su obra de un año. Pablo es ya un artista profesional, y decide firmar sólo con el apellido materno. En 1901 coedita en Madrid la efímera revista Arte Joven, y en marzo viaja nuevamente a París, donde conoce a Max Jacob y comienza lo que luego se llamará su «período azul». Al año siguiente expone su primera muestra parisiense en la galería de Berthe Weill, y en 1904 decide trasladarse definitivamente a la capital francesa.

Picasso y Miró en el pabellón español
de la Feria Internacional de París (1917)
Picasso se instala en el célebre Bateau-Lavoir, en el número 13 de la calle Ravignan (hoy plaza Hodeau), alojamiento variadamente compartido por artistas sin blanca, entre otros el también español Juan Gris. Allí, Pablo traba amistad con Braque y Apollinaire, y se enamora de Fernanda Olivier. Durante tres años pinta y dibuja sin cesar, rendido a la influencia de Cézanne, mientras elabora con Braque las líneas maestras del cubismo analítico, cuya gran obra experimental, Las señoritas de Aviñón, es pintada por Picasso en 1907.
Pronto sobreviene el asombro y el escándalo ante un estilo deforme que rompe todos los cánones y va ganando nuevos adeptos, al tiempo que su audaz inventor expone en Munich (1909) y en Nueva York (1911). Pablo ha encontrado una nueva compañera en Marcelle Humbert, y siempre seguido por Braque, se lanza a inventar el cubismo sintético, que los acerca al borde de la abstracción (en su extensa y tan variada obra, Picasso jamás llegaría a abandonar la figuración). Poco después, se muda de Montmartre a Montparnasse, y se abren exposiciones suyas en Londres y Barcelona.
 
 
THE KISS
 
 
 
 
 
En 1914, con la guerra, llegan las tragedias: Braque y Apollinaire son movilizados, y Marcelle muere súbitamente ese otoño. Pablo abandona prácticamente el cubismo, y busca otros caminos artísticos. Los encuentra en 1917, cuando por medio de Jean Cocteau conoce a Diáguilev, que le encarga los decorados del ballet Parade de Eric Satie. El fin de la guerra le trae un nuevo amor, la bailarina Olga Clochlova, y también un nuevo dolor: la muerte de Apollinaire a consecuencia de una grave herida en la cabeza. Se casa con Olga en 1918, y hasta 1925 trabaja en diversos ballets que dan cauce a su evolución pictórica.
 
 
 
PICAS
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Un viejo retrato de su madre, pintado en 1918, le valdrá el millonario premio Carnegie de 1930, que le permite adquirir una suntuosa villa campestre en Boisgelup, y pasarse más de un año viajando por España. Por entonces vuelve a la escultura y mantiene un romance con Teresa Walter, del que nace su primera hija, Maya. La Clochlova inicia un escandaloso juicio para conseguir el divorcio, que el juez se niega a conceder. Despechado, Picasso se enamora de Dora Maar.
Al estallar la Guerra Civil, Picasso apoya con firmeza al bando republicano, y acepta simbólicamente la dirección del museo del Prado, mientras en 1937 pinta el Guernica en París. Dos años después se realiza una gran exposición antológica en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Deprimido por el triunfo de los nacionales y la posterior ocupación de Francia por los nazis, pasa la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial trabajando en su refugio de Royan.
En 1944, se afilia al Partido Comunista Francés y da a conocer 77 nuevas obras en el Salón de Otoño. Después se entusiasma por la litografía y por la joven y hermosa pintora Françoise Guillot, con la que convive hasta 1946. Se inicia así su etapa de Vallauris, en la que trabaja en sus magníficas cerámicas. Con Françoise tendrá dos hijos: Claude, nacido en 1947, y Paloma en 1949.
En 1954, el infatigable anciano se fascina por una misteriosa adolescente de delicado perfil y largos cabellos rubios llamada Sylvette D., que acepta posar para él a cambio de uno de los retratos, a su elección. El trato se cumple y su resultado produce algunas de las obras más conocidas y reproducidas del pintor, como el famoso perfil de Sylvette en la butaca verde.
 
THE CAMEL
 
 
 
 
Picasso Pablo - The Camel
 
 
 
 
 
 
 
Si la fascinación por la etérea Sylvette había sido platónica, no tuvo el mismo cariz su atracción por Jacqueline Roqué, joven de extraodinaria belleza a la que tomó como compañera en 1957, un año antes de pintar el gigantesco mural para la UNESCO. Fértil milagro del arte y de la vida, Picasso seguirá creando, amando, trabajando y viviendo intensamente hasta morir en 1973. Dejó tras de sí la mayor y más rica obra artística personal de nuestro siglo, y una fabulosa herencia que provocó agrias disputas hasta recaer en un ser de pacífico nombre: Paloma, su hija


MAURISE DENIS

MAURISE DENIS




Nació en Granville(Normandía). Desde la infancia conoció al pintor Vuillard. En 1888 empezó a estudiar en la Académie Julian de París, como preparación para la Escuela de Bellas Artes. Allí conoció a Bernard, Bonnard y Sérusier.
Fue Sérusier quien le transmitió las ideas de la escuela de Pont-Aven, al llevar consigo a París el cuadro Talismán realizado bajo la dirección de Gauguin después de pasar con él el verano de 1888. Le influyó el colorido de Gauguin. Con sus amigos, fundó el grupo artístico Nabis, bajo la influencia de Pont-Aven. Maurice Denis publicó el primer manifiesto del estilo nabi: Definición del Neo-Tradicionalismo (Arte y crítica, agosto de 1890). Es en este manifiesto en el que se encuentra su famosa definición de pintura

LA MADRE Y EL NIÑO




GREEN TREE




SAINTE CATHERINE DE SIENE


ESTILO


Los temas de sus pinturas incluyeron paisajes y estudios de figuras, particularmente de madre e hijo. Pero su principal interés radicó en los temas religiosos. Se le considera como uno de los grandes renovadores del arte religioso francés. Sus compañeros nabais  por su estilo simple y arcaizante, le llamaron «Nabi de los bellos iconos». En estos temas religiosos exalta la familia cristiana.
Sostiene, bajo la influencia de Gauguin, la teoría de las dos divisiones, que pretende explicar la pintura a partir de dos ejes o componentes: uno subjetivo y espiritual y otro objetivo, técnico y material.
Se puede observar en su pintura una evolución. Tiene un primer primer momento nabis, bajo la influencia de Guaguin y la escuela de Pont-Avene Posteriormente, el contacto con la pintura italiana, del prerrenacimiento y del renacimiento hace que se vuelva más clasicista. La inspiración italiana se evidencia, sobre todo, en los grandes ciclos que realizó para iglesias. Pasa por una breve fase divisionista y después presenta las características curvas que lo acercan al . Pero, a partir de 1898 puede decirse que deja atrás lo nabi y lo modernista, para adquirir el definitivo carácter clasicista de sus pinturas religiosas: composiciones simples, organizadas, líneas curvas, colorido claro, ausencia de modelado en las figuras.

UNA PEQUEÑA MUESTRA  DISFRUTENLA




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PAUL CEZANNE

PAUL CEZANNE

Archivo:Paul cezanne 1861.jpg


francés. Hijo de un banquero, comenzó sus estudios en el colegio Bourbon de su ciudad natal, donde entabló relación con Émile Zola. Prosiguió en la escuela de dibujo y posteriormente se matriculó, por influencia paterna, en la facultad de derecho, aunque pronto comprendió que su verdadera vocación era la pintura.
Instaló su primer estudio en la casa de campo de su padre, hasta que en 1861 su madre y su hermana le apoyaron para reunirse en París con su amigo Zola, que se había trasladado allí un año antes. Una vez en la capital francesa, se inscribió en la Academia Suiza para preparar el examen de ingreso en la de Bellas Artes. En el Museo del Louvre descubrió la obra de Caravaggio y de Velázquez, y este hallazgo marcó profundamente su evolución artística.
Sintiéndose incapaz de pintar, regresó a Aix y aceptó un empleo en el banco de su padre, pero en 1862 decidió volver a París para consagrarse definitivamente a la pintura. Allí reanudó su amistad con Zola y continuó sus estudios en la Academia Suiza, donde conoció a Guillaumin y a Pissarro. Gracias al contacto con este último, Cézanne daría un giro radical en su estilo, desligándose de toda norma académica y de la paleta sombría y fuertemente empastada que le caracterizaba.
En 1886 su obra fue rechazada por el Salón de Otoño por vez primera, lo que se repetiría una y otra vez hasta el final de sus días y provocó en él un profundo resquemor. Conoció por entonces a la modelo Hortense Fiquet, de la que tendría un hijo, y se trasladó con ella a L´Estaque, localidad en la que pintó paisajes y bodegones en los que se aprecia una mayor fluidez y vivacidad de los colores merced a la influencia de los impresionistas.
Como sus coetáneos, se convenció de la importancia de pintar al aire libre, y, tras volver nuevamente a París en 1872, realizó una colección de paisajes en Louveciennes junto a Pissarro y otros artistas que inauguraron su denominado «período impresionista». En 1878 se estableció casi permanentemente en Provenza, alcanzando progresivamente la madurez expresiva que iba a configurar uno de los estilos más representativos e influyentes del arte del siglo XX.

PAUL CÉZANNE: “La casa del ahorcado en Auvers-sur-Oise"

PAUL CÉZANNE: “La casa del ahorcado en Auvers-sur-Oise" -
1873 - óleo sobre lienzo, 55 x 66 cm - Paris, Musée d'Orsay

 PAUL CÉZANNE: “La montaña Sainte-Victoire visto desde Lauves”

 PAUL CÉZANNE: “La montaña Sainte-Victoire visto desde Lauves”
, 1904-06 - óleo dobre lienzo, 60- 72 cm. - Basilea, Kunstmuseum



PAUL CÉZANNE: "Naturaleza muerta con cesta de frutas (mesa de cocina)", , 1880-1890 - Paris, Musée d'Orsay
PAUL CÉZANNE: “Grandes bañistas”, 1906 - óleo sobre lienzo, 208 - 251 cm.
 - Philadelphia Museum of Art

Paul Cézanne nació el 19 de enero de 1839 en Aix-en-Provence, en Provenza, en el sur de Francia. A los 13 años, entró en el Colegio Cézanne Borbón, donde se hizo amigo del futuro escritor Émile Zola. Alentado por Zola, decidió ser artista y se trasladó a París en 1861
Ya en París, Cézanne se reunió Camille Pissarro, conocido como "el padre del impresionismo". Las obras de Cézanne se expusieron en la primera muestra del Salón des Refusées en 1863, que expuso las obras no aceptadas por el jurado oficial del Salón de París. Cézanne fue influenciado por los pintores impresionistas, pero por entonces ya estaba desarrollando un estilo personal de pintura
En 1870, Cézanne y su compañera, Marie-Hortense Fiquet, abandonaron París y se establecieron en L'Estaque, un pequeño pueblo cerca de Marsella. Dos años más tarde, la pareja se trasladó a Auvers en Val-d'Oise, cerca de París. A menudo Cézanne pintaba con Pissarro, refiriéndose a él como "Dios Padre"

En 1870, Cézanne y su compañera, Marie-Hortense Fiquet, abandonaron París y se establecieron en L'Estaque, un pequeño pueblo cerca de Marsella. Dos años más tarde, la pareja se trasladó a Auvers en Val-d'Oise, cerca de París. A menudo Cézanne pintaba con Pissarro, refiriéndose a él como "Dios Padre"
En 1880, Cézanne estabilizó su residencia en la Provenza. En 1886, finalmente se casó con Marie-Hortense Fiquet. Ese año, el padre de Cézanne murió, por lo que el artista y su familia se trasladaron a la antigua mansión de Jas de Bouffan, en 1888
Cézanne conservó su residencia hasta el final de su vida, pero viajaba a menudo a París. Gracias al marchante parisino Ambroise Vollard, el artista obtuvo su primera exposición individual en 1895. El 22 de octubre de 1906, Cézanne murió de neumonía y fue enterrado en el antiguo cementerio de Aix-en-Provence
Legado
Cézanne estaba obsesionado con la simplificación de las formas de la naturaleza, lo que lo convierte en una enorme influencia para los pintores cubistas. Esto es evidente en obras comolas vistas de la montaña Sainte-Victoire en las afueras de Aix-en-Provence: la montaña triangular y los elementos de la pradera –tanto geográficos como edificatorios- adquieren volumen no gracias a la perspectiva, sino a la superposición de planos cromáticos. Además, Cézanne es sin duda el gran maestro de la naturaleza muerta de cualquier época
HOKUSAI


Archivo:Hokusai portrait.jpg



GREAT WEAVE




Katsushika Hokusai fue un polifacético y productivo artista, uno de los grandes maestros de la cromoxilografía japonesa. Nació en las afueras de Edo y al quedar huérfano a temprana edad, fue adoptado por un artesano que realizaba espejos para la corte del Shogun. Tras aprender el oficio de grabador y xilógrafo, entró como aprendiz de pintor (llevaba pintando desde los seis años) en el taller del maestro del “ukiyo-e” Shunsho (uno de los principales maestros de retratos de actores), aunque también trabajó y aprendió con distintos pintores (Hiroyuki, Torin, etc), estudiando además la pintura europea. Hacia 1797 adoptó el nombre de Hokusai y comenzó la época de su apogeo artístico: publicó una serie de importantes retratos femeninos e ilustraciones en color “Canciones de Itako”, “Vistas famosas de la capital oriental”, “Montaña sobre montaña”,…
Caracterizado por una gran creatividad, hacia 1805 había tocado todos los aspectos del ukiyo-e: surimonos, estampas sueltas, libros de ilustraciones y de anécdotas, ilustraciones de poemas y narraciones históricas, libros eróticos, pinturas y dibujos. Por esa época empezó a estudiar la pintura china y el arte de la ilustración de novelas, y a partir de 1814 empezó a editar libros de dibujos, los “manga”, reproduciendo la vida y actividad del pueblo en sus tareas cotidianas, además de series de escenas mitológicas, de animales, de plantas y paisajes. Sus series más famosas son las “36 vistas del Fuji” y los tres volúmenes de la obra “100 vistas del Fuji”, que han sido consideradas por la crítica como la obra cumbre de la pintura paisajística japonesa.
Su vida personal fue inquieta y agitada, vivió siempre en la pobreza, se cambió unas veinte veces de nombre y unas noventa y tres de casa; se casó dos veces, tuvo varios hijos y realizó numerosos viajes, además de crear incesantemente, ya que se calcula que su obra abarca unas 30.000 estampas e ilustraciones para casi 500 libros.
Como artista, contribuyó a dar una nueva dimensión al “ukiyo-e”, convirtiendo al paisaje, y a la pintura de flores y pájaros en géneros autónomos y reconocidos. Fue audaz en la combinación de colores, perspectivas y detalles, representando la naturaleza a veces con un realismo radical. Se ocupó de los temas más diversos, abarcando en su ingente obra desde burdeles hasta imágenes religiosas budistas, desde plantas o flores hasta los paisajes grandiosos, pasando por caricaturas satíricas, el diseño de pipas, de arquitecturas religiosas, paisajes en miniatura y panoramas. Gran maestro de la improvisación llegó a utilizar como instrumentos pictóricos huevos, botellas y los dedos.
En la obra que acompaña al artículo “Ola en alta mar en Kanagawa”, perteneciente a la serie de “36 vistas del monte Fuji” (1831-1834), nos muestra una vista del monte Fuji hacia tierra firme desde alta mar. En la serie representa al monte desde distintos puntos de vista, a diferentes horas del día y en diversas estaciones (lo cual irremediablemente nos remite a las famosas series que, años más tarde, realizará Monet). Aquí vemos como la cresta de la ola está a punto de romper sobre las barcas y los marineros, mostrando la violencia de la naturaleza contra la que el ser humano se encuentra impotente, otra forma de reflejar el “ukiyo-e”, lo cambiante, lo efímero, lo fugaz.



NAMI CHIDORI





Utagawa Hiroshige fue el último gran maestro del “ukiyo-e” (pintura del mundo que fluye), tan importante como Hokusai en la historia de la xilografía paisajística japonesa. Poco después de su muerte comenzó la época Meiji (1868-1912), en la que se importaron todo tipo de “bienes culturales” occidentales, como la fotografía y las técnicas de impresión, lo que supuso el final del “ukiyo-e”.
Nació en Edo, donde a los 14 años entró como aprendiz en la escuela del maestro del “ukiyo-e” Toyohiro y cuando este falleció se hizo cargo de su taller, dedicándose, al principio a las representaciones figurativas (estampas de muchachas o bijin-ga, actores y guerreros), al igual que su maestro. Pero a partir de 1830 pasó a estudiar paisajes y otros motivos de la naturaleza, cuando el gran Hokusai ya había revolucionado ese tema y lo había elevado a la categoría de género autónomo.
El inicio de su carrera como paisajista lo marca la serie “Lugares famosos de la capital oriental”, pero la fama le vendría con las “53 estaciones del Tokaido”, serie de dibujos que muestran diferentes escenas del camino que unía Edo con Kioto, que el tuvo que recorrer en 1832 en una misión oficial que realizó como funcionario, acompañando a la comitiva del Shogun, encargándose de realizar bocetos y dibujos de las diversas ceremonias que tuvieron lugar en la corte imperial de Kioto.
A continuación realizó otros viajes que le van a servir de inspiración para la creación de nuevos paisajes, entre los que destacan “Lugares famosos de Kioto” “Ocho vistas del lago Biwa”, “Lugares famosos de Naniwa”, etc.
En sus paisajes utiliza un tipo de colorido que logra reproducir el ambiente de la naturaleza a distintas horas del día y durante las estaciones del año, con sol, lluvia, viento, nieve, en la oscuridad de la noche, en el crepúsculo, bajo la luz de la luna, como por ejemplo en su obra “Tamagawa shugetsu” en la que representa una escena a orillas del Tamagawa, en una noche de otoño a la luz de la luna. La línea la maneja con maestría, mediante un preciso trazado, lo mismo que la composición, cuidadosa y refinada. En ocasiones, introduce poemas en muchas de sus obras, lo cual hace referencia a su formación literaria. Su éxito y popularidad fueron enormes, llegando a influir en el arte occidental, sobre todo en los impresionistas, que contemplaron sus obras en las exposiciones universales parisinas de mediados del siglo XIX. Se sabe que Van Gogh poseía varias estampas suyas.
La estampa que vemos aquí se llama “Nevada nocturna en Kambara” perteneciente a la serie “53 estaciones del Tokaido”. Se trata de una localidad que se encuentra en un tramo de costa bastante cálido, donde apenas hay nevadas. Los gruesos copos de nieve siguen cayendo incluso al anochecer, donde todo, montañas, casas, árboles, aparece cubierto por ella. Tres personas en primer plano que van caminando dejan sus huellas en la nieve, constituyendo las notas de color (Hiroshige solía emplear en sus obras el color azul de Prusia, un azul oscuro con un toque de verde). Este grabado presenta además otras de sus peculiaridades, como son la representación de la nieve y el lirismo de los paisaje


MONT FUJI



KATSUSHIKA





FEMININE WAVE


Espero les haya gustado saludos